ALGUNAS NOTAS QUE PUEDES LEER EN ESTA PÁGINA

Recordar es no repetir

Amar no es igual a sufrir

Esperando que llame
Amores dolorosos
Morir de amor

Las fiestas y lo no tan festivo

 

Reflexiones sobre la crítica constructiva

La hija de tu verdugo
 
 

 

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Breves historias de Amores Dolorosos

Desde el día 15 de septiembre del 2008 he decidido contar una breve historia de situaciones de mal de amores. Y las iré poniendo acá.

Esto ha sido sugerido por mi amiga Maria Teresa Flores. Reflejan breves momentos que todas hemos vivido alguna vez. No se trata de ninguna persona en particular. Las diferentes historias pueden ser reales, escuchadas al pasar o inventadas a modo de ejemplo.

  •     Ella se casó con alguien a quien amó mucho. Su esposo no la tocaba, ni mimaba ni hablaba. Fue una historia de amor frustrado
    Entonces fue cuando atendió al psicópata que la había llamado durante 11 años. Ese hombre la atrapó después de tanto tiempo. Primero fue su amante. Conoció las delicias de la pasión llena del aparente afecto. Luego se casó con él. El, durante años, no trabajó. Ella trabajó por él. El no hacía nada más que celarla, controlarla, vigilarla y destruir su precaria autoestima.
    Ella, ahora, habita en casas prestadas por amistades solidarias. Y se pregunta con horror porque le dio la clave del cajero...

     

  •     Ella lo llamó para ver si vendría a dormir a casa. El le dijo que estaba ocupado y cortó en forma abrupta. Ella lo llamó y llamó. Indignada con el corte de él. Y recordó las noches en que él le decía que vendría a cenar y dormir con ella. La cena preparada con todos los detalles. La espera. Y siempre el celular de él apagado. Cada media hora volvía a llamar. Le dejó la casilla de mensajes de voz llena. Le mandaba sms a cada momento. No puede dormir y van pasando las horas. Se levanta a las 6 de la mañana para ir a su trabajo. No hay noticias de su pareja. Y ella sabe que seguirá llamando, llamando y llamando. Y que si ella no lo llamara jamás lo haría él.

  •    Ella es hermosa. Su figura es esbelta, sus ojos verdes de mirada soñadora. Es dulce y una buena persona. Ama a su esposo. Y normalmente se siente amada por él. Salvo cuando va por la calle y él piropea a viva voz a otras mujeres. O cuando él se encuentra con alguna compañera de trabajo y no le presta atención a ella. O cuando se encuentra con cualquier persona y se separa de ella y se pone a conversar con cualquiera por la calle. En ese momento, él no la presenta ni nada. Simplemente se separa de su lado. Y la deja asombrada y quieta esperando en medio de la calle, esperando que él termine su insólita disertación.

  •    Ella estaba conversando con él. Fue a su habitación para buscar algo. Y cuando regresó a la sala de estar él se había esfumado. No estaba. En un principio les preguntaba a sus hijos, si no estaban en el colegio, si sabían que le había pasado a su padre. Luego lo intentaba llamar al móvil. Pero el celular había quedado en su propia casa. No se sabía cuando regresaba. Ni sabía adonde se había ido ni porqué. Cuando regresaba, en un principio, le preguntaba adonde había ido. Como él nunca le había contestado. Entonces se cansó de preguntar. Era insólito pero por lo cotidiano parecía normal. No contar con el esposo de pronto. Y no saber ni horas de salida ni de llegada. En realidad, no contar con él para nada...

  •    Él Permaneció soltero hasta sus 40 años. No era un hombre buen mozo, ni
    siquiera atractivo. Creyó tocar el cielo con las manos cuando ella,
    aparentemente, se enamoró de él. Ella era mucho más joven. Era muy bonita y sexy. Tenía 25 años y era rubia de ojos celestes.
    El, antes de llegar ella a su vida, gozaba de una leve estabilidad económica, tras años de duro trabajo.
    Se casó con ella y le dio todos los gustos,.
    Ella sufría ataques de celos constantes. Y maltrataba a las mujeres que entraban a su taller de arte. Entonces comenzó su infierno.
    Ella lo dejaba y después volvía. Y cuando volvía le rompía todo. Su
    teléfono móvil. Después de marcharse él recogía sus valiosos objetos comprados para la venta. Todo era un revoltijo de cristales rotos.
    También lo maltrataba físicamente, lastimándolo. El la seguía amando.
    Y no podía dejarla

  • Las cosas que le hizo él fueron increíbles. Los insultos en un momento, cuando nadie lo veía. Y luego el elogio y los besos. Ella delego en él, el pago de sus cuentas, fue por falta de tiempo. Tanto tenia que trabajar para mantenerlo a él. Luego de separarse, tristemente, vio que los recibos de boletas las hacía imprimir y los impuestos y tarifas no estaban pagas. Con lo cual, por una propiedad que tuvo que vender no le dieron casi nada. A su vez, se enteró de diferentes idilios que el caballero tuvo con diferentes personas. Su familia de origen se hizo amiga de ese hombre. Y jamás le creyó a ella. Festejaban las fiestas con su ex. Ella se sentía sumamente tonta, por lo que se había dejado hacer. Y yo le comentaba, que los psicópatas manipulan a todos. Incluso a sus hermanas, madre, padre y demás parientes. Pero ella se sentía sola y clamaba por una justicia que jamás llegaría. Hasta que se dio cuenta de que lo más importante era tratarse bien a ella misma. Comprenderse a si misma y no denigrarse. Aprender de la experiencia nos da más sabiduría. Y que los buenos, no podemos comprender lo que hacen los malos. Simplemente, no podemos ponernos en el lugar de ellos...

 

 

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